martes, 4 de diciembre de 2012

LA VIDA CON LOS ABUELOS


Íbamos a la casa de los abuelos. Los abuelos vivían en un pueblecito de Ourense. Fuimos un par de veranos a pasar unos días con ellos, cuando yo era más pequeño. Recuerdo que la abuela me abrazaba y me besaba todo el rato. Mi abuelo siempre estaba serio y gritaba mucho, pero me llevaba con él a trabajar al campo y dejaba que le ayudara, y eso me encantaba. También recuerdo los animales. Había gallinas, cerdos, conejos y dos perros que siempre estaban tumbados a la sombra. Yo quería que jugaran conmigo pero papá decía que ya estaban mayores para jugar. Por las tardes, íbamos al río a bañarnos. Allí siempre había más niños y, aunque recuerdo que jugábamos juntos, soy incapaz de decir cómo se llamaban.
Al volver del río parábamos en la tienda a comprar chuches. La tienda no era como las de Madrid. Todo estaba amontonado en las estanterías y podías comprar desde una botella de aceite  hasta unos calcetines, mientras te miraban, desde sus sillas, unos señores que jugaban a las cartas.


TRABAJO DE CLASE


Hoy, en clase, la profesora nos entregó las imágenes que aparecen a continuación. A partir de ellas tuvimos que escribir las diferencias, de acuerdo con los conocimientos que teníamos y lo que veíamos en ellas.



En cuanto la profesora nos lo dijo, yo empecé a escribir rápidamente…

"La primera de ellas es un pueblo, como el de mis abuelos. En ella podemos ver un pequeño conjunto de casas que están rodeadas por mucha vegetación. En los pueblos siempre hay muchos animales, aunque no los podamos ver ahora en la foto. La mayoría de la gente se dedica a la agricultura o al cuidado de los animales. Todos se conocen entre ellos, no como en la ciudad, que está llena de extraños.

Como podemos ver en la foto de al lado, las calles de los pueblos son estrechas, con poca gente, pocos coches y las líneas de la carretera sin pintar. Las casas suelen ser de piedra y bastante bajas, como mucho dos pisos, y a menudo tienen un enorme jardín.

En la segunda foto podemos ver un montón de edificios muy altos, casi pueden tocar el cielo. Es una ciudad, como en la que vivía yo antes. En ella siempre hay mucho ruido y gente por todos lados, no es como la tranquilidad del pueblo. Es muy grande, tiene un montón de calles, pero no hay casi nada verde, todo es asfalto. Aquí la gente ni se conoce y siempre va con prisas. Hay muchos tipos de trabajos: banquero, camarero, taxista, policía, etc.

En la foto de al lado, que es una calle de una ciudad, podemos ver que hay coches por todas partes y para poder cruzar tienes que buscar un semáforo. En el pueblo esto no pasa, puedes cruzar por donde quieras, eso sí, siempre con cuidado."

Una vez que teníamos escritas nuestras diferencias, la profesora organizó un debate en el que cada uno debía de contarle a sus compañeros lo que había escrito. En ocasiones coincidíamos en las respuestas, en otras no, entonces teníamos que dar nuestra opinión y saber entender la de los demás. Yo participé un montón de veces. El haber vivido en ambos lugares me proporcionaba cierta ventaja, pero bueno, de tener que decidirme por uno, escojo el pueblo. En él la vida es más tranquila y tienes más tiempo para estar con tu familia. Además puedes cuidar animales, salir a dar un paseo por el campo o hablar con los viejecitos que están sentados en el banco.







UN VIAJE HACIA UNA NUEVA VIDA


Tres meses después de la muerte de mi madre, mi padre intentaba encajar mi mochila de Batman en el maletero del coche repleto de cajas. Nuestro piso estaba vacío. En nuestras vidas también faltaba algo. Papá intentaba sonreír. Me repetía constantemente que todo iba a ir bien. Pero yo intuía que ni él se lo creía. Me senté en mi silla, me abroché el cinturón y arrancamos hacia la A6. Viajábamos rumbo a Galicia.




 
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

MI NOVENO CUMPLEAÑOS

El día de mi noveno cumpleaños mi madre me despertó con un beso enorme y un ¡felicidades mi niño! al que respondí, con los ojos aún cerrados y una mueca en la boca que pretendía ser una sonrisa. Llevaba varios días preparando con ilusión  mi fiesta de cumpleaños.

El fin de semana anterior mi madre y yo estuvimos haciendo las invitaciones para repartir en el cole y entre mis compañeros de equipo. Jugaba a fútbol y de hecho aún lo hago. No era muy bueno, pero nunca me perdía un entrenamiento y vivía los partidos desde el banquillo, dispuesto a saltar al terreno de juego si el entrenador lo consideraba necesario. Normalmente esto sucedía cuando apenas quedaban 5 minutos para el final y entonces era cuando se oían los gritos de ánimo de mi madre desde la grada. Para ella era el mejor, pero yo creo que no era muy realista. Mi padre nunca venía a los entrenamientos porque tenía que trabajar. Mi madre también trabajaba  pero siempre estaba ya en casa cuando salía del colegio. Los partidos de liga solían ser los fines de semana. Si coincidía un domingo venían los dos a verme y aprovechábamos para pasar el día fuera de casa. Si hacía buen tiempo, sobre todo en primavera, mi madre preparaba la comida y hacíamos un picnic en El Retiro.

A mi fiesta iban a venir todos mis compañeros de equipo, además de Rubén, Teresa y el “Rata” mis mejores amigos del cole. Mi madre recortaba las tarjetas y yo me esmeraba para escribir con mi mejor caligrafía Te invito a mi fiesta de cumpleaños. Después dibujé unos globos y unos regalos, para que no se olvidaran de que en los cumpleaños se hacen regalos, y los pinté de colores. Mi madre anotó la dirección del local donde celebrábamos la fiesta y su número de teléfono para que la avisaran si no podían asistir.

El lunes en el cole se las entregué a Rubén, a Teresa y al “Rata” que me dijeron que no se perderían la fiesta por nada del mundo.
Pero el año pasado no tuve fiesta, ni regalos…y mi madre no me estaba esperando cuando salí del colegio.


TRABAJO DE CLASE


Una de las consecuencias del atentado del 11M fue el cambio de Gobierno. El 14 de marzo hubo elecciones generales en España.

Aprovechamos este hecho para trabajar en el aula como se lleva a cabo un proceso electoral.

ACTIVIDADES REALIZADAS: Ejercicio de simulación.

        -Elección de delegado de aula. Planteamos un proceso electoral para la elección de        delegado. Los candidatos se rodearon de asesores, elaboraron programas e hicieron  mítines para intentar convencernos de que les votáramos.

Finalizada la campaña (una semana) llegó el día de las elecciones.

Instalamos una urna en clase, en la que había un presidente y dos vocales que se aseguraban, con listas, de que nadie votara dos veces.

El presidente y los vocales hicieron el recuento mientras un compañero, "periodista", nos iba informando de los resultados.

Al final el delegado realizó un discurso de investidura, agradeciendo el apoyo recibido.
Terminado el proceso, el profesor nos explicó cómo se lleva a cabo la elección de presidente en España, que es muy similar al ejercicio que hicimos en el aula.